06:00 Tezeta
Podrida es la mañana. Mis músculos duelen, mis ojos me pesan, aquella asquerosa luz del sol me quema la cara. La boca me sabe a tierra. Las palabras de Selene me retumban en la cabeza. La extraño tanto. Debo recordar. Debo recordar. Debo recordar. Debo... Es hora de levantarme. No entiendo por qué luego de dormir me siento tan exhausto. Necesito café. El café sabe excepcionalmente mal el día de hoy. Los pájaros están desafinados, su canto hace que me duelan los oídos. Con cada segundo que pasa, el sol se vuelve más intenso, es enceguecedor. Oh, lo que daría por volver a la cama. Malditos sean mis deberes, maldita sea la cotidianidad. El agua de la ducha corre por mi espalda como cubos de hielo. Al salir veo al espejo. Me reconozco. Algo en el espejo me aterroriza, me impulsa a mirar más de cerca. No soy yo, veo el mismo rostro que todas las mañanas: Cansado, desarreglado. Una misericordiosa nube cubre la luz corrosiva del día. Al cerrar mis cortinas puedo ver tan sólo el reflejo d...